Por Renatto Real Politik
El otro día conversaba con un amigo colombiano que me ilustró de cierta manera sobre este tema tan mañoseado por el presidente Hugo Chávez. Algunas de las conclusiones que saco son gracias a la óptica de este amigo residente Barranquilla.
Esta conversación surge con las desproporcionadas declaraciones del mandatario venezolano:
“La mejor forma de evitar la guerra es preparándose para ella” “No se vaya a equivocar, señor Obama, y vaya ordenando una agresión contra Venezuela a través de Colombia”.
Colombia no tiene ningún interés en atacar a los venezolanos, pero si está consciente de lo que podría hacer Hugo Chávez. Ellos, como sabemos todos, se preocupan más por los asuntos internos, por ese problema histórico que incluso le costó la vida al padre del propio presidente colombiano: El Narcoterrorismo (una mezcla pestilente de las FARC con el narcotráfico de drogas).
Hugo Chávez, como se recuerda, utiliza constantemente estos llamados de guerra para, según él, unificar a su nación en contra del “imperialismo gringo” representado, en América Latina, por el colombiano Álvaro Uribe. ¿Qué pasa cuando un presidente amenaza constantemente con la guerra a otro país vecino? Obviamente esta manifestación no se toma a la ligera, y el país amenazado comienza a prepararse ante un eventual ataque militar. Sin embargo, Hugo Chávez viene lanzando estas amenazas desde hace buen tiempo, dando mucha cuerda para que se preparen todos sus enemigos. Esto me hace concluir que Venezuela no planea una guerra en el corto o mediano plazo, al menos, no por iniciativa propia. ¿No se les hace raro que haga estas declaraciones cuando comienza el racionamiento de agua cada 48 horas? Esta es también una de las razones, ya que el pueblo venezolano anda malhumorado por estos cortes de agua que durarán hasta mayo del 2010.
Por otro lado, en caso se diera la hipotética guerra, Colombia tiene muchas ventajas, muy al margen del respaldo estadounidense. Colombia es una nación flagelada por el terrorismo ideológico, y sus fuerzas armadas están adiestradas a tal punto que, según varios especialistas, los colombianos tienen el ejército más efectivo y grande de Sudamérica en constante acción (5 veces el ejercito de Venezuela).